Cuando los exiliados tomaron la iniciativa
Los Grupos Especiales en Nantes y Saint‑Nazaire
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Ginés García Gómez
4/21/20264 min read
En el otoño de 1942, la policía colaboracionista francesa irrumpió en barracones, talleres y alojamientos improvisados de Nantes y Saint‑Nazaire. Como no los encontraban, siguieron buscando, hasta debajo de las piedras. Perseguían a españoles que, tras haber sobrevivido a la Guerra Civil, al exilio y a los campos de concentración franceses, habían vuelto a organizarse en la clandestinidad. Eran trabajadores forzados, pero también veteranos de guerra, militantes disciplinados y hombres acostumbrados a sobrevivir. En pocos meses, la SPAC —Service de Police Anti-Communiste, la policía política francesa al servicio de la ocupación alemana— los detuvo, los torturó y los entregó al Tribunal Militar Alemán de Nantes, que dictó condenas de muerte en cadena.
La historia de estos españoles es la de un mismo itinerario repetido con pequeñas variaciones: la derrota de 1939, el encierro en Argelès‑sur‑Mer, Saint‑Cyprien, Barcarès o Gurs, y después la asignación obligatoria a las Compañías de Trabajadores Extranjeros (CTE), unidades de trabajo forzado creadas por el Estado francés para explotar la mano de obra refugiada. En la región del Loira Atlántico, estas compañías alimentaban los puertos, astilleros, fábricas y líneas ferroviarias que la Alemania nazi consideraba estratégicos. Allí, entre jornadas interminables y vigilancia constante, surgió una red clandestina española que acabaría integrándose en la resistencia francesa.
Entre los fusilados el 13 de febrero de 1943 en el campo de tiro del Bêle estaban Benedicto Blanco Dobarro, nacido en Amiudal (Avión, Ourense); Basilio Blasco Martín, natural de Rudilla (Teruel); Ernesto Prieto Hidalgo, nacido en Villanueva del Duque (Córdoba); y Miguel Sánchez Tolosa, procedente de Hellín (Albacete). Todos habían combatido en la Guerra Civil, todos habían pasado por los campos de concentración franceses y todos habían sido destinados a compañías de trabajo en la región nantesa. Allí se integraron en la red clandestina del PCE y en los FTP‑F (Francs-Tireurs et Partisans – Français), participando en tareas de enlace, propaganda y apoyo a los grupos armados. Fueron detenidos en la misma redada de septiembre de 1942, torturados por la SPAC, juzgados en el Procès des 42 y ejecutados juntos.
La historia de Ernesto Prieto Hidalgo aporta una dimensión humana a este conjunto. Era el menor de cinco hermanos de una familia minera de Villanueva del Duque. Su madre, consciente del destino que aguardaba a los republicanos derrotados, le aconsejó huir a Francia. Tras pasar por los campos del Rosellón, fue destinado a un CTE cerca de Évreux y más tarde a trabajos forestales en Haute‑Vienne. En 1942 llegó a Blain, donde trabajaba como chatarrero en una empresa vinculada a la Organización Todt. Allí entró en contacto con Benedicto Blanco Dobarro, quien lo introdujo en la clandestinidad del PCE. En mayo de 1942 se integró en un Grupo Especial, una unidad de acción directa dirigida por Alfredo Gómez Ollero. Tras las primeras detenciones de españoles en Nantes, Prieto huyó con otros compañeros a la caserne de La Briandais, en Saint‑Nazaire, donde fue detenido el 17 de septiembre de 1942. Fue condenado a muerte el 28 de enero de 1943 y fusilado el 13 de febrero. Hoy descansa en el cementerio de La Chapelle‑Basse‑Mer junto a sus compañeros españoles.
Alfredo Gómez Ollero: el responsable de los Grupos Especiales en el Loira
Entre los españoles fusilados destaca la figura de Alfredo Gómez Ollero, no porque su muerte fuera distinta, sino porque desempeñó un papel central en la resistencia del Loira.
Nacido en 1905 en Paderne de Allariz (Ourense), trabajó desde joven como cordelero. Tras el golpe de 1936 se unió al Ejército republicano y llegó a ser capitán de infantería, combatiendo en frentes como Teruel y Madrid, donde resultó gravemente herido. Tras la derrota cruzó los Pirineos y fue internado en los campos de concentración del Rosellón, antes de ser destinado a la 178.ª Compañía de Trabajadores Extranjeros, con base en Vieux Doulon (Nantes).
En Nantes y Saint‑Nazaire, Gómez Ollero se integró en la estructura clandestina del Partido Comunista de España, que actuaba en estrecha colaboración con la Organisation Spéciale (OS) y los FTP franceses. Su papel fue decisivo: se convirtió en responsable departamental del PCE clandestino en Loire‑Inférieure y asumió la dirección de los Grupos Especiales (GE), unidades armadas de acción directa formadas por españoles y franceses. Bajo su coordinación se llevaron a cabo sabotajes ferroviarios, destrucción de líneas eléctricas, ataques a vehículos militares y apoyo a huidos. También formó a jóvenes resistentes franceses en técnicas de guerrilla, convirtiéndose en una figura clave de la resistencia local.
Su actividad lo situó en el centro de las investigaciones de la SPAC. Fue detenido en septiembre de 1942, torturado e interrogado en Nantes, y juzgado en el Procès des 42, el gran proceso represivo contra la resistencia nantesa. Condenado a muerte el 15 de enero de 1943, fue fusilado el 13 de febrero junto a sus compañeros españoles y franceses.
En 2023, la ciudad de Nantes le dedicó una calle, reconociendo su papel en la resistencia.
Una memoria que vuelve desde los archivos
Los cinco españoles fusilados en Nantes no fueron los únicos que actuaron en la clandestinidad. Los Grupos Especiales, dirigidos por Alfredo Gómez Ollero, estaban formados por más militantes —españoles y franceses— que participaron en sabotajes, enlaces, acciones armadas y apoyo logístico. Algunos lograron escapar tras las redadas de 1942; otros nunca fueron identificados por la SPAC; y varios continuaron su actividad en la resistencia hasta la Liberación. Ni la justicia alemana ni la francesa consiguieron desarticular por completo la red que habían construido.
Incluso quienes fueron detenidos y cumplieron sus condenas, una vez fuera de la cárcel o escapados de los campos de concentración volvieron a luchar contra el fascismo internacional, incansables hasta lograr su derrota.




Documentos
Oficio de la Policía Judicial francesa, fechado en París el 10 de abril de 1943, en el que el comisario Robert Courtant remite a un juez una lista de 34 personas detenidas por la SPAC en la región de Nantes durante 1942. Informa de que todas fueron juzgadas por el Tribunal Militar Alemán, condenadas a muerte y ejecutadas, indicando además qué comisarios franceses participaron en cada investigación.